Por: Paulina Monarrez

 

 

Michoacán es una tierra de sabores, no por nada, la gastronomía del estado es una de las más reconocidas a nivel mundial. Los platillos salados que se preparan en cada región son de los más aclamados, sin embargo, para aportar algo dulce a la culinaria mexicana, Michoacán se lució y nos dejó un postre a base de leche cuajada, los chongos zamoranos.

Se dice que este delicioso postre, originario de Zamora, Michoacán, nació por accidente en las cocinas de la época de la Colonia. Cuenta la historia que, debido a la enorme producción lechera de la zona, era necesario cuajarla para conservarla mejor y con ella poder realizar quesos. Sin embargo, existen dos relatos sobre su creación, por un lado, se dice que una enamorada despistada añadió cuajo a su leche y posteriormente decidió verter un poco de azúcar. Mientras que, por el otro, cuentan que campesinos de la región agregaron erróneamente azúcar en lugar de sal a la preparación del queso. ¿Cuál será la verdadera? No lo sabemos, pero de lo que, si podemos estar seguros, es que el resultado fue sumamente delicioso.

El nombre, proviene de la palabra de origen náhuatl tzontli, que significa cabellos, y se refiere a la forma que la leche toma al cuajarse y cocerse de nuevo, una especia de nudos similares a los que se hacen en el cabello.

 

Al ser un postre de sencilla preparación y exquisito sabor, diversas empresas comenzaron a elaborarlo de forma industrial para comercializarlo enlatado, sin embargo, no hay como disfrutarlos frescos y aquí te decimos como prepararlos.

 

Ingredientes

  • 3/4 kilogramos azúcar
  • 2 litros de leche
  • 2 limones
  • 1 raja de canela
  • 1 pastilla de cuajar (se consigue en la farmacia)

 

Elaboración

  • Primero mezcla el azúcar con la leche y dejarla entibiar.
  • Posteriormente se disuelve la pastilla de cuajar en dos cucharadas de agua hirviendo y lo incorporas a la leche. Esta mezcla, la cubres son un trapo limpio y dejas reposar en lugar tibio, hasta que la leche quede bien cuajada.
  • Cuando la mezcla este completamente cuajada la cortas en pequeños cuadros dentro del recipiente. Es momento de agregar el resto de los ingredientes, es decir, el jugo de los dos limones y la canela, sin revolver, únicamente se colocan encima. Esta mezcla se pone a hervir a fuego lento hasta que comiencen a tomar un color ámbar, forma retorcida y su consistencia sea dura.

 

Es momento de disfrutar de la tradición dulce de Michoacán, chongos zamoranos.

 

Quedarse en casa HOY significa volver a celebrar la vida en Michoacán muy pronto

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Paulina Monarrez Cordoba
Comunicóloga de profesión; periodista, apasionada de las palabras por vocación, amante de la fotografía, del vino, de los viajes, las experiencias y los grandes amigos. Socia-Fundadora de la plataforma de comunicación DELICIAS TERRENALES dedicada a crear estrategias de comunicación y relaciones públicas para el posicionamiento y difusión de la industria restaurantera, gastronómica, bebidas, estilo de vida, bienestar & salud. Cuenta con más de 10 años de experiencia en edición de contenidos sobre bebidas, gastronomía y estilo de vida. Fue editora principal de la revista El Conocedor durante 5 años. En 2014 fue nombrada y reconocida como una de las 5 mejores editoras del ramo gastronómico y de vinos por la revista Líderes Mexicanos. Actualmente escribe para distintos medios digitales de la Ciudad de México. Tiene su propio blog: APASIONADOS DEL BUEN VIVIR, difundiendo y compartiendo experiencias entorno al buen vivir, beber y comer.